Simposio de Pocantico 4 Evaluación de la luminosidad



Según el Sr. Vallée, cuando los testigos de objetos volantes no identificados, son interrogados por los investigadores, una de las declaraciones más extrañas atañe a la luminosidad de los fenómenos.
Es corriente de oír expresiones como “eso a iluminado todo el paisaje” o “se distinguía claramente cada objeto en los alrededores”, pero en general, es difícil sobrepasar estas declaraciones subjetivas, para obtener estimaciones cuantitativas fiables de la luminosidad del fenómeno. 
El Sr. Vallée, ha resumido los datos concernientes a seis casos de fenómenos aéreos inexplicables, informados por observadores cualificados durante un periodo de veinte años, para poder establecer las estimaciones de la potencia de la luminosidad.

El Sr. Vallée, juzga que varían de algunos kilowatios a varios megavatios.

El caso número 1, se produce el 27 de agosto de 1956, cerca de McCleod, Alterta, Canada. Los testigos son dos pilotes de la Real Fuerza Aérea Canadiense, que volaban en una formación de cuatro F-86 Sabre.
Los aviones sobrevolaban Las Rocosas Canadienses, en dirección oeste, a 36.000 pies de altura (unos 10.800 metros. Nota del Traductor), una hora antes de la puesta del sol.
Uno de los pilotos observa “una luz brillante, con contornos nítidos y en forma de disco” que se parecía a “un dólar de plata, brillante y colocado horizontalmente”, localizado bajo los aviones y por encima de una espesa capa de nubes.
Parecía mucho más brillante, que la reflexión del sol sobre las nubes.
El fenómeno fue observado durante un periodo que va, desde 45 segundos a 3 minutos, según las estimaciones.
El primer piloto que observó el objeto, informa de la observación al jefe de la patrulla, a continuación, toma una foto con una película diapositiva en color Kodachrome (Kodachrome es el nombre comercial de un tipo de película para diapositivas en
color fabricadas por Eastman Kodak entre los años 1935 y 2009, Nota del Traductor).
A continuación, el Doctor Bruce Maccabee (Maccabee, 1996), analiza el informe y la diapositiva.
El Sr. Maccabee, rebate la tesis según la cual, el fenómeno proviene, o bien de la reflexión del sol sobre las nubes, o bien de la tormenta.
Después de los datos disponibles, el Sr. Maccabee evalúa la luminosidad del objeto (la poderosa emisión en los limites del espectro captado por la película) es de varios megavatios.

El caso número 2, se produce a finales de septiembre de 1965 en Fort-de-France (Martinica).
Dos submarinos franceses escoltados por un barco de suministros, regresaba de Norfolk, Virginia y volvía a Francia, realizando una escala en Martinica. 
Según los informes, esa noche, aunque el cielo estaba oscuro el cielo estaba despejado. Un gran objeto luminoso se desplaza lenta y silenciosamente, desde el oeste hacia el sur, ejecuta dos loopings en el cielo, por encima de las nubes y desaparece como una bombilla apagándose bruscamente.
Un experimentado timonel, observa el objeto desde el puente de uno de los submarinos. Coge seis pares de prismáticos en el quiosco y los distribuye a sus compañeros. En total unos 300 testigos, de los cuales, cuatro son oficiales del submarino Junon, tres oficiales del submarino Daphné, una docena de marineros franceses y numeroso personal del observatorio meteorológido de Martinica.
El objeto parecía una gran bola de luz o a un disco colocado sobre el canto.
Tenía el color de un tubo fluorescente y su luminosidad parecía al de la luna llena.
Se desplazaba lenta y horizontalmente, a una distancia estimada de unos 10 kilómetros y que dejaba una traza blancuzca en el cielo, parecida al brillo de una pantalla de televisión.
Después de la desaparición del objeto, su halo resta visible un minuto. Algún tiempo después, el halo, reaparece y el objeto surge como si “lo hubiesen encendido”.
Después de ejecutar otras maniobras, desaparece en la lejanía.
Después de la descripción de los testigos, el Sr. Vallée estima que la luminosidad del objeto era del orden de 2 megavatios.

Caso número 3, se produce en Voreppe, Francia, el 5 de noviembre de 1.976 a las 20,10 horas, fue estudiado por el GEPAN/SEPRA (GEPAN 1976; ver también el apéndice 1).
El director de un laboratorio de física del Centro de Investigación Nuclear de Grenoble, aprecia un disco luminoso en el cielo, cuando estaba al volante de su coche.
El mismo día, otros numerosos testigos, informan de una observación similar.
El testigo principal, considerado como un científico serio, da una descripción precisa del disco concerniente a su posición (en frente de las montañas), su tamaño, su velocidad y su luminosidad (comparada con la de la Luna).
El testigo señala, que el paisaje estaba más iluminado que cuando la Luna llena se encentra en su cenit.
Basándose en sus datos y en los estudios geométricos apropiados, el investigador del GEPAN/SEPRA, evalúa que la energía de la luz trasmitida es de 6 kilovatios, para una altitud estimada de 500 metros o de 24 kilovatios para una altitud estimada de 1.000 metros.

Caso número 4, que fue examinado igualmente por el GEPAN/SEPRA, se produce en Gujan-Mestras, Francia, el 19 de junio de 1.978, alrededor de la una de la mañana.
El GEPAN/SEPRA fue informado por la gendarmería de que, tres testigos habían observado un gran objeto luminoso, que había producido un gran ruido.
Igualmente indicaron, que se apagó durante unos minutos, el alumbrado público de la ciudad, como si su extinción fuese producida por la luz del día.
Los investigadores del GEPAN/SEPRA, realizaron una investigación en el lugar y efectuaron medidas del umbral de apagado de las células fotoeléctricas, que controlan el sistema del alumbrado público.
Los resultados, les llevaron a calcular que el valor de la energía producida fue, entre 40 kilovatios y 5 Megavatios.  

El Sr. Vallée, brevemente presenta, otros dos casos.

El numero 5, se produce el 30 de diciembre de 1.966 en Haynesville, Louisiana.
El número 6, se produce en 24 de agosto de 1.990 a Greifswald, Alemánia.

El Sr. Vallée advierte al comité que las estimaciones de luminosidad presentadas durante el taller, eran aproximaciones, basadas por una parte, en la comparación de la intensidad estimada del objeto, en la banda visible, con la intensidad de las fuentes conocidas, como la Luna llena y los faros de los coches y de otra parte, sobre la apreciación de las distancias y talvez del tamaño de la fuente.

El Comité advierte, que el ojo humano es un pobre instrumento para medir la luminosidad absoluta. El mecanismo de adaptación del ojo a la oscuridad, afecta la cantidad de luz que afecta a la retina y las diferentes zonas de la retina reaccionan de forma diferente a la luz.  
Por otra parte, las estimaciones de luminosidad que se mencionaron anteriormente, se basan aparentemente sobre la hipótesis de una emisión isotrópita. (Es la característica de los cuerpos cuyas propiedades físicas no dependen de la dirección. Nota del Traductor)
Esta se puede justificar por un fenómeno natural, pero podría ser totalmente inadecuado para un dispositivo tecnológico.
Por ejemplo, los falsos aterrizajes de los aviones son fuertemente anisotrópicas. (es la propiedad general de la materia según la cual determinadas propiedades físicas, tales como: elasticidad, temperatura, conductividad, velocidad de propagación de la luz, etc. varían según la dirección en que son examinadas. Tota del Traductor).
Una fuente luminosa de 1 kilovatio, emitida en un ángulo de 3,6 grados, tiene la misma intensidad que una emisión isotrópita de 1 Megavatio.
Además las apreciaciones de distancia podría ser bastantes inciertas.  
Por lo tanto, las evaluaciones de potencia deducidas en los casos precedentes deben ser consideradas con precaución.
Los casos más interesantes son los que comportan una interferencia física (como una alteración del sistema de encendido público), pero su análisis debería ser efectuado por especialistas.

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