Las pruebas nucleares Rusas en Kazakhstan


“En Kazakhstan, inmenso país de Asia Central,  durante una serie de años, los soviéticos establecieron el centro de pruebas de sus armas nucleares. Al este de este país, cerca de la frontera con China, una región poco poblada, pero no desierta, existen dos ciudades, cercanas al lugar de estas pruebas, Semipalatinsk y Kürchatov, esta última, figura solo en algunos mapas desde hace poco tiempo. Fue el cuartel general de las pruebas nucleares de la Unión Soviética, una ciudad prohibida, que solo conocían su localización algunos iniciados”.

Kürchatov se encuentra a orillas del río Seim (a la altura del embalse de Kursk), a 37 km al oeste de Kursk, la capital del óblast. Antes de la retirada de la Unión Soviética contaba con unos 40.000 habitantes, en la actualidad con unos 10.000.
L a ciudad de Kürchatov fue fundada en 1968 a raíz de la construcción de la central nuclear de Kursk. Tiene estatus de asentamiento de tipo urbano desde 1971 y de ciudad desde 1983. Fue bautizada en honor del físico soviético Igor Kurchatov (1903-1960), padre de la bomba atómica Rusa, fue bajo su dirección, sobre la que los soviéticos se pusieron a trabajar frenéticamente, para crear su propia bomba atómica, después de que los americanos hubieran destruido Hiroshima y Nagasaki.




El 29 de Agosto de 1949  se realiza la primera prueba, (una bomba de implosión de plutonio) en la zona de pruebas de Semipalatinsk; Kurchátov comentó posteriormente que su primera reacción fue de alivio, ya que estaba seguro de que si el arma hubiese fallado Stalin lo hubiera fusilado.

Como continuación a esta, vendrían otras muchas pruebas, de las que os hablaremos. Pero las personas que vivían en estas ciudades, no tenían ningún conocimiento sobre estas pruebas.

En 1991, Kazakhstan accede a su independencia, después de la caída de la Unión Soviética, es entonces cuando el gobierno de Kazakhstan, anuncia la finalización de todas las pruebas nucleares.

El antiguo lugar de dichas pruebas, ocupa una superficie de unos 19.000 kilómetros cuadrados, más de la mitad de tamaño de Bélgica. Este territorio no se encuentra vigilado y desde su independencia, Kazakhstan ha abierto este territorio a los científicos del todo el mundo, para todos aquellos que quieran investigar los efectos de la contaminación radiactiva.

Entre 1949 y 1989, la Unión Soviética, realizó en esta zona unas 461 pruebas atómicas, en superficie y unas 349 subterráneas.

En 1963 los Estados Unidos y Rusia, firman un tratado, para no testar ninguna bomba atómica en la atmósfera, con el fin de no propagar la radiación a través de esta y que sus efectos no se extendieran por todo el mundo. Por este motivo, la Unión Soviética, comienzan a construir una basta red de galerías para poder así testar las bombas bajo tierra.

Las explosiones subterráneas eran tan devastadoras, que en esta región se han producido una gran cantidad de grutas, emitiendo una enorme cantidad de material a la superficie.

La cantidad de radiación en esta zona es de 4 Microsievert por hora, una dosis, que no presenta ningún riesgo si se permanece en esta zona poco tiempo, pero si se pasase una semana en esta zona, una persona se expondría a una radiación equivalente a un año de radiación natural.

La “locura” de los que realizaban estas pruebas, llegó a tal punto, que en enero de 1965, procedieron a una gran explosión subterránea, con supuestos fines pacíficos. El fin de esta prueba, era la creación de un cráter, para crear un lago, pero la potencia de la explosión fue  mucho mayor de la prevista, los productos de la fisión radioactiva, fueron propulsados a la atmósfera, la onda de choque, se propago alrededor de unos 100 kilómetros creando una enorme nube de polvo, a continuación esta nube se elevó en la Atmósfera y como el aire variaba según la altitud, esta nube se dividió en dos partes, una hacia la ciudad de Semipalatinsk y otra hacia Rusia, hacia la región de Altai. Evidentemente, el agua que contiene este lago, están contaminadas para siempre.



El riesgo de absorber plutonio en esta región a través de los alimentos es muy grande. La ciudad de Semipalatinsk, se encuentra a unos 500 Kilómetros del epicentro de estas pruebas. La ciudad a menudo, estaba cubierta de una espesa nube radioactiva. Esta ciudad, es conocida en el mundo entero por la realización de las pruebas nucleares por parte de la Unión Soviética. En esta ciudad, vivían las familias de de los científicos que participaban en las pruebas. Todos sus habitantes, en la época de las pruebas, sabían que ocurrían cosas “extrañas” en esta región, pero no sabían exactamente de lo que se trataba, al no ser que fueran parte de un muy reducido círculo de iniciados. Algunos de los habitantes de la región, recuerdan que estos “extraños” acontecimientos ocurrían casi todos los fines de semana, sobre las nueve de la mañana, algunos de los testigos lo relatan de la siguiente forma: “parecía como un terremoto, todo temblaba, los edificios, los muebles, todo”.

En los años 50, la Unión Soviética preparaba sus pruebas en las estepas de Kazakhstan, como lo hacían los Estados Unidos en el desierto de Nevada. Cada explosión era meticulosamente preparada, tanto las subterráneas como en las de superficie, los efectos eran medidos, con los adelantos de la época, con la mayor precisión posible. Se testaban los efectos sobre, carros de combate, aviones y otros tipos de armamento, sobre animales como: cerdos, ovejas, perros o caballos.

Para comprobar los resultados de la radiación en estos animales, se emplazaban a estos, tanto dentro como fuera de los carros, aviones, etc., de las trincheras escavadas para tal propósito o de los  edificios construidos para estos ensayos. Todas las pruebas eran filmadas. En Internet existen algunas imágenes, de los efectos devastadores de estas pruebas.

Los animales que habían sobrevivido a las explosiones, eran llevados a los laboratorios para poder ser examinados.

En los edificios que aún se encuentran en pie, las mediciones de radiación son muy elevadas, ya que es en el cemento, donde se fija las emisiones de rayos alfa, estos tienen una “vida” de unos 100.000 años. Incluso la temperatura, en la actualidad, en estos edificios es más elevada que en el resto del terreno.

También durante el periodo que duraron las pruebas, la salud de las personas que estaban expuestas a estas, fueron estudiadas. Dichos informe estaban clasificados como Top Secret.

Uno de los ejemplos de la “dejadez”, de los gobernantes de la Unión Soviética, la podemos encontrar la primera detonación que se hizo de la bomba de hidrógeno. En agosto de 1953, se realiza la primera prueba con la bomba de hidrógeno, según alguno de los testigos, en el momento que comenzaban a ser evacuados, en vehículos, los habitantes de la región, tuvieron que descender de estos, pues las pruebas ya habían comenzado. Tuvieron que partir a toda velocidad y se les aconsejó que para protegerse, se cubriesen con mantas. Fueron trasladados en camiones sin techo. Cuando llegaron al lugar de destino, no existía ningún tipo de alojamientos techado para poder albergar a la población, por lo que estuvieron expuestos en todo momento al viento y al mal tiempo. El día de esta prueba, había un viento de 120 kilómetros y llovía.

Alrededor del 80% de las pruebas nucleares, se realizaron con un tiempo parecido. Normalmente se realizaban las pruebas en otoño, el tiempo de recolección.

En la actualidad, los habitantes que viven en los alrededores del lugar donde se producían estas pruebas, se encuentra bajo observación por parte de las autoridades, los especialistas miden la radiación en el aire y recogen muestran del terreno para poder ser analizados y comprobar así la cantidad de partículas alfa, beta y gamma en el suelo.

Pero a pesar de esto, el “fantasma” de las pruebas atómicas, sigue planeando por Kürchatov, pues la radiación que se transmite a través del polvo o de los alimentos, pueden producir enfermedades en la población. De hecho en los alrededores de Semipalatinsk, la población sufre el doble de cáncer o de enfermedades cardiacas, que el resto de Kazakhstan. El estado Kazaco recientemente, ha comenzado a dedicar una cantidad de dinero extra, a las victimas de la radiación. Se estima que entre 300 y 400 mil personas, pudieron estar afectadas por estas pruebas como si fueran unas cobayas de laboratorio. Los estudios realizados, indican que una gran cantidad de estas personas expuestas, han fallecido por tumores.

Al contrario que en Hiroshima o Nagasaki, la población de esta región de Kazakhstan, no son considerados como victimas de un ataque nuclear, aunque sea su propio Gobierno, el que los estuvo bombardeando durante muchos años, en nombre de la carrera atómica contra los Estados Unidos.


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