Entrevistando a: Mara Aranda y los sonidos del Mediterráneo

Por Daniel Reyes

Traemos para todos nuestros amigos lectores de  La Rueda del Misterio y amantes de la música, una interesante entrevista a la interprete Mara Aranda, cantante nacida en Valencia  y una de las más importantes representantes del género World Music. Investigadora y compositora de gran parte de las canciones, se ha destacado desde hace dos décadas en llevar el sentimiento y los ritmos de las culturas del mediterráneo, particularmente de la música Sefardí, que encierra el sentir de los judíos españoles. Es sin duda una embajadora de estas culturas y por medio de su extraordinaria voz ha logrado llenar de magia  los principales escenarios donde se ha presentado.  

La Cantante Mara Aranda
Nos presenta también su nuevo trabajo discográfico, “Sephardic Legacy”, en el cual logra estampar
musicalmente la herencia de su pasado, una tradición musical  de cinco siglos de un linaje que logró conservar sus raíces transmitiéndolas de padres a hijos. Para todos aquellos que no conocen este género musical, recomendados ampliamente las exquisitas interpretaciones de Mara Aranda donde no solo nos comparte su música, sino también la cultura, la historia y las tradiciones de un pueblo.

Para todas las personas que no han tenido escuchado su trabajo y estupenda voz, ¿podría decirles a nuestros lectores quien es  Mara Aranda y cómo ha sido su formación como cantante?

Mara Aranda es una cantante de música del Mediterráneo. En 2015 se cumplirá el 25 aniversario de mi primer concierto.
Siempre he estado vinculada a las músicas tradicionales donde siento que puedo aportar algo, que seguramente será mucho menos de lo que ellas me han aportado a mí.

¿Cómo nace su gusto por la música y el canto?

Nací en Sevilla en el año en que el ser humano ve por primera vez en la historia la cara oculta de la Luna.
Realmente toda mi ascendencia, hasta donde conocemos, es valenciana, pero mis abuelos fueron emigrantes, eran una familia muy humilde y llegaron hasta tierras andaluzas, en el sur de España. Mi abuelo permaneció cuarenta años haciendo de aquel pedazo de tierra seca y estéril, que era la Isla Mayor, junto con cientos de valencianos que siguieron la misma ruta, campos de arroz con sus manos. De hecho él decía que era mitad hombre y mitad pez porque había pasado la mitad de su vida dentro del agua de los campos de cultivo.
Me queda el recuerdo de la infinita alegría y sentimiento de libertad al vivir con lo básico. Era un tiempo en el que las mujeres se reunían para hacer el jabón, para ir a lavar juntas, para hacer los dulces pascuales o navideños y llevarlos a cocer al horno; por las tardes, cuando venía el fresco, se sentaban en las puertas de las casas a hacer costura, siempre había algo que remendar. Del vecino recibías una bolsa con higos, olivas…y cuando venía el tiempo tú le llevabas en un cestito unos racimos de uva.
Mi infancia y parte de mi adolescencia en Sevilla,  es parte de la gran herencia que me han dejado mis padres y abuelos. Allí, todos los quehaceres llevaban aparejadas sus canciones, romances; pero también nos transmitían muchos refranes, cuentos, acertijos...era la manera en que la tradición pasa de generación en generación. Ahí es donde está el germen de Mara Aranda como cantante y voz de antiguas voces.

¿Cómo surgió la idea de formar el primer grupo de música?

Mis grandes pasiones son la música y la historia. Hace más de veinte años comencé a estudiar los cancioneros sefardíes y la música medieval, cuando era todavía una adolescente. El encuentro con estas músicas se produjo de una manera puramente casual, buscando en el dial escuché unas voces que me atraparon la atención de inmediato: eran canciones sefardíes. Aquello activó rápidamente mi curiosidad y no cesé hasta que dí con las primeras grabaciones comerciales de aquel repertorio. Con el tiempo fui profundizando más y más hasta dar con las fuentes originales de estas músicas: las grabaciones de campo que se habían hecho a partir del s. XX, con los testimonios orales de aquellos que habían aprendido estas melodías de sus mayores y que conservaban toda la autenticidad imaginable puesto que no se habían contaminado con otras influencias; los informantes no tenían tele, radio, ni otros medios de reproducción sonora, así que solamente conocían lo que les habían cantado y contado los padres, los abuelos...
Con esa información en mi cabeza y el sentimiento de conmoción en mi corazón, el destino quiso que encontrara un cómplice para empezar a desarrollar todo aquello que fue Néstor Mont, al que poco después se unió Joansa Maravilla. Con ellos gestamos y llevamos adelante una primera formación llamada ‘Cendraires’, palabra que viene de un antiguo oficio de recoger ceniza que luego se aplicaba a diferentes usos desde en la colada a abono. El ‘cendraire’ era el recogedor de cenizas. Con ellos, y otros colaboradores, se grabó un disco de título homónimo. Pero poco después de aquello, las necesidades de unos y otros hicieron que nos separáramos. Fue un ejercicio preparatorio excelente para todo lo que había de venir después. Creo que todos los compañeros que viajamos a bordo de aquel barco, aprendimos mucho musicalmente y ese es el mejor legado y la base sobre la que empezamos a construir los siguientes proyectos.

Para nuestros amigos lectores que desconocen un poco, ¿puede  decirles el estilo musical que manejan y las culturas que representan?

Después de aquella primera experiencia, formé un grupo que se mantuvo casi durante diez años, L’Ham de Foc y que fue un referente en Europa. Éste fue mi principal quehacer durante ese período. No solamente por el hecho de que componía todas las letras y gran parte de las músicas, sino porque fue un gran trabajo de aprendizaje de todos los instrumentos que se tocaban, y eran muchos, recuerdo que un periodista que vino a un concierto los contó e incluyó el número en su reseña, eran 40 instrumentos sobre el escenario! Este número de instrumentos no por el hecho de llevar una gran cantidad sino porque nuestra filosofía era llevar al directo, a los conciertos en vivo, la misma atmósfera y estructura de las canciones que en los discos.
Estos instrumentos, en su gran mayoría no pertenecían a nuestra tradición ibérica y tuvimos que buscar maestros fuera del país e ir a hacer con ellos cursos, seminarios, clases particulares conforme lo permitían nuestros medios. También el hecho de ser unas músicas muy inspiradas en las del Mediterráneo Oriental hicieron que tuviera que pasar largas temporadas de mi vida viviendo en Salónica, Creta o Estambul para impregnarme no sólo de una “técnica” a la hora de tocar o cantar sino de toda la cultura que hace que sus músicas y cantos suenen de esa manera, con ese carisma, que evidentemente no es el mismo que si coges en tu casa un manual de escalas turcas, por citar un ejemplo, y te enseñas a interpretarlas desde aquí. Para un músico e intérprete que se precie, no es suficiente con acercarse a unas partituras o a unas grabaciones documentales, para luego interpretarlas con mejor o menor gusto, creatividad, fidelidad para interpretar una canción de boda sefardí uno ha de saber, o intentar acercarse a cómo vivían y sentían aquellas mujeres, esta celebración, qué significación y trascendencia tenía para mí.
Nunca ha sido suficiente la partitura, es sólo una herramienta más. Hay que indagar, investigar, leer documentos, rebuscar en los arcones de la historia para dar un sentido coherente a una interpretación.
La zona del antiguo imperio otomano, recibió muchos judíos que fueron expulsados de la Península en el siglo XV y que se llevaron con ellos la lengua, la cultura, los cantos...así que este tiempo vivido en estos lugares me hicieron ver claramente qué nivel de importancia había tenido aquel retazo de historia y hasta qué punto yo quería ser parte de esa cadena de transmisión.


Desde su inicio musical a la actualidad, como  ha visto  la aceptación de la gente, con respecto a la música tradicional, ¿hay más gusto por estos géneros entre los jóvenes?

En todo caso mi música recoge el testigo de la música de raíz y la reinterpreta, crea de nuevo partes instrumentales para alargar las melodías originales, compone letras que se adecúen a esas músicas, utiliza instrumentos tradicionales, pero en una combinación que resulte atractiva para el oído de los oyentes actuales. Creo que no es una transgresión, las piezas o partes de las canciones que son tradicionales se respetan tal cual, pero se intentan engrandecer, enriquecer de alguna manera, embellecer para que sigan siendo de interés en este tiempo en que nos toca vivir, crear e interpretar, que es el siglo XXI.
Las músicas tradicionales ya están sobradamente recogidas en cancioneros, grabaciones de campo e incluso intérpretes que se resisten a cualquier alteración de esos originales y que las tocan como cuando fueron creadas sin saltarse un punto ni una coma. Todo ese trabajo ya está hecho y es de mucho y bien agradecer, pero a mí personalmente me resulta  imposible solamente canalizar, necesito intervenir también en ese proceso. No se me da bien recibir, necesito entregar.
Los jóvenes siempre han estado interesados en propuestas como la nuestra, pero hay que entender que no todos tienen la misma sensibilidad. Éstas han sido siempre músicas para una minoría. Aunque me gusta recordar siempre también que las ‘minorías’ están formadas por ‘miles, millones de personas’.

¿Cuantos discos  tiene en su carrera?

Deben rondar la veintena. A parte de algunas colaboraciones que he hecho con otros grupos. Todo se puede ver en mi web a la que les invito a visitar si tienen gusto: www.mara-aranda.com
De entre todos los álbumes que ha grabado, ¿existe alguno al cual le tenga especial cariño?
Bueno, realmente cada  uno de ellos forma parte de una etapa de mi vida, son como un diario de todo aquello que he vivido y he ido contando en mis canciones, puesto que soy compositora de todas las letras y buena  parte de las músicas.  Más bien me quedo con canciones, algunas canciones que me siguen poniendo la carne de gallina cuando las escucho porque revivo lo que me impulsó a componerlas en aquel momento.
Si tuviera que quedarme con algún disco especial serían, sin dudarlo, mis últimos discos con Solatge en los que interpreto un repertorio vinculado a mis propias raíces y, dentro de ellas han sido como una manera de hacer la vuelta del Oriente, después de muchos años en otras formaciones dedicadas a estas músicas, a Occidente. Un viaje que se concretó en un primer disco  ‘Dèria’, el primer ‘hijo’ nacido de esta múltiple y responsable paternidad, fruto de dos años de gestación compartida íntimamente con  los miembros del grupo que me acompaña, llamado Solatge.
Hicimos este disco sin caer en la visión estrictamente historicista, basándonos en el hecho de unas canciones “apátridas” muchas veces, de las que encontramos muestras a lo largo y ancho de la tradición ibérica y mucho más allá de nuestras fronteras y es muy difícil, sino imposible, determinar cuándo y dónde se compuso esa melodía, ese texto que la acompaña. Hay que tener en cuenta que la Tradición ha sido transmitida oralmente durante siglos y no hay testimonio escrito de ellas hasta hace unos cientos tan solo de años.
Después de ‘Dèria’ vino ‘Lo testament’, mi último disco. Ambos han sido galardonados como ‘mejor disco de folk de 2009 y 2013’ respectivamente. En ellos creo que está lo mejor de mí misma, mis más sinceros afectos, mis miedos más profundos, los secretos que nunca debí confesar.

¿Cuál es su más reciente trabajo?

 ‘Sephardic Legacy’, un disco enteramente dedicado al repertorio de los judíos sefardíes. El disco ha estado dirigido por el especialista en cítolas (el antepasado de nuestra guitarra actual) y zanfona, aplicados a las músicas históricas, Jota Martínez. Él ha trabajado junto a Eduardo Paniagua muchos años y ha participado en muchas de sus grabaciones de música histórica.  Con el tiempo ha ido confeccionando una de las colecciones más grandes de instrumentos medievales de Europa  que tiene carácter itinerante. Podéis visitar su espacio  dedicado a los instrumentos aquí en este enlace: www.jotamartinez.com
 
 ¿Planea venir a México?

Sería un buen momento para visitar su hermoso país, estaríamos encantados. Coincide el hecho de que este año, 2014, estoy incluida en el catálogo del AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) un catálogo que se distribuye por las embajadas españolas en el exterior y por los centros de cooperación internacional y los artistas seleccionados tenemos importantes ayudas del Ministerio para promocionar nuestra cultura. Desde luego es el año ideal para mostrarles nuestra propuesta en vivo y en directo.

En iTunes Store y en Google Play podemos encontrar la mayor parte  de su trabajo, ¿alguna recomendación -a los lectores- sobre algún álbum en especial?

Bueno, mi recomendación sería chequear un poco de cada uno y ver qué sonidos le llegan rápidamente de alguna manera especial a ese oyente. Todos somos, en general, muy intuitivos y una persona que a estas alturas esté leyendo la entrevista es porque ya ha conectado con una forma de ser, de vivir, de sentir, e incluso de morir. No va a dejar de escuchar un disco, y después otro y otro.

¿Dónde pueden conocer más sobre usted y el trabajo que realizan?

En la web está toda la información que necesitan, también en el fb. Les dejo ambos enlaces esperando que me escriban y me envíen sus sugerencias, comentarios y cualquier pensamiento. Todo será bienvenido.
www.mara-aranda.com o en Facebook  https://www.facebook.com/mara.aranda.52

Te invitamos que te des la oportunidad de escuchar a esta maravillosa cantante, podemos asegurar que te gustara su trabajo. Búscalas en Google Play o iTunes, ahí podrás adquirir gran parte su trabajo.


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