Ben Anderwood. El chico que podía ver sin ojos.



Hoy os traemos, es nuestra sección de Historias Insólitas, la historia de Ben Anderwood, sin duda para nosotros, una de las historias más sorprendentes que hasta el momento os hemos contado.

Ben nació en Riverside, California el 26 de enero de 1992. Cuando nació era un niño saludable, pero poco tiempo después de su nacimiento, en febrero de 1992, la madre se dio cuenta de que en su ojo derecho había un brillo peculiar. “Sus ojos tenían un aspecto similar al brillo de un ojo al gato, atrapado en los faros de un coche”. Tres días más tarde, al despertase Ben, la madre se dio cuenta, de que la pupila derecha tenía un color blanquecino y de que no podía ver.

Posteriormente cuando su madre lo llevó al especialista, este le diagnostico un Retinoblastoma bilateral (cáncer en ambos ojos), un raro cáncer, que afecta a 6 niños de cada millón. Si no se trata este cáncer puede extenderse hasta el nervio óptico y de esta forma puede llegar al cerebro, volviéndose mortal.

Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia con los que los médicos trataron a Ben, no dieron resultados satisfactorio, por lo cual tubo que ser intervenido, para extirparle los ojos y de esa forma poder salvar al niño.

Solo un año después de la intervención y según palabras de su madre, cuando iban en coche, “Ben se encontraba en el asiento trasero, cuando de repente me dijo, que si veía el edificio grande, a lo que yo le respondí que sí, que si él también lo veía”.

¿Podría el oído de Ben distinguir las formas mediante el sonido? Eso era al menos lo que parecía, que podía distinguir el sonido que procedía de los edificios, de aquellos que procedían de la calle y a través de este eco, podía crear una especia de “imagen”.

Pero el suceso del coche, solo era el inicio, de los sorprendentes progresos que Ben fue realizando. Con siete años Ben descubre el poder de hacer con la boca un sonido, una especie de clips.

Según palabras de Ben “durante dos años, a sido una costumbre, posteriormente, me di cuenta, que de esta forma podía distinguir los objetos y así podía moverme mejor”

De esta forma, año tras año, Ben ha conseguido aprender a patinar, montar en bicicleta, jugar al baloncesto y moverse sin necesidad de bastón o perro guía.

Según palabras del Doctor James Ruben. Pediatra y oculista: “Un día, entre en el ambulatorio y vi un chico que jugaba con la Game Boy, primero lo he mirado a él, después su historial y he pensado, que no podía ser el muchacho, que había perdido los ojos de chico, era imposible”

El Doctor James, sorprendido por la historia de Ben, la cuenta al periódico local. Comenzando así a ser conocida, esta increíble historia. Más tarde la revista people, le dedicaría una artículo, e incluso sería invitado a la televisión para contar su historia.

Las pruebas de audición, que se le realizaron a Ben, para descubrir si su oído era más sensible de lo normal, no aportaron ningún dato, de que lo diferencie de cualquier oído normal.

Sin embargo en la universidad de Santa Bárbara, se le realizaron una serie de pruebas, en las que debería de descubrir los objetos, su tamaño y localización, solo con los sonidos que emitía, dieron resultados sorprendentes, Ben consiguió descubrir en muchas ocasiones, tanto la localización como el tamaño de los objetos.

Desgraciadamente Ben falleció el 19 de enero del 2007, debido al cáncer, que se le reprodujo de nuevo, sin embargo esta historia de superación y de esfuerzo, creemos que debería ser conocida por los oyentes de la Rueda del Misterio.

Os aconsejamos que veáis el video sobre esta increíble persona.

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